4 dic 2008

HA SIDO UN GRAN DÍA


34 años y un día. Y no es una condena penitenciaria. Supongo que estaré en la media de edad española de emancipación paterna.

Estoy feliz. Por fin lo hemos logrado. Prometí, si conseguía el piso, quitar del blog los brutales comentarios contra la Iglesia que anoté en su día, y así lo he hecho.


Ahora sólo falta actualizar, amueblar, y comer perdices durante vergonzosos 35 años, porque otra cosa no creo que se pueda comer.


Al final pasé por el aro. Espero que para bien.


Especiales agradecimientos a Ramón, por la cámara de fotos, y por apoyarme fielmente en todas las decisiones que hemos tenido que tomar.